Diabetes y Obesidad

La diabetes es un desorden del metabolismo, el proceso que convierte el alimento que ingerimos en energía. La insulina es el factor más importante en este proceso. Durante la digestión se descomponen los alimentos para crear glucosa (azúcar), la mayor fuente de combustible para el cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite entrar en las células. La insulina es una hormona segregada por el páncreas, una glándula grande que se encuentra detrás del estómago.

En personas con diabetes, uno de dos componentes de este sistema falla: el páncreas no produce, o produce poca insulina (Tipo I); o las células del cuerpo no responden a la insulina que se produce (Tipo II).

¿Cómo prevenirlo?

Se ha demostrado que el cambio de hábitos de vida disminuye a la mitad la incidencia de la diabetes mellitus 2.

  • Mantén tu peso bajo control.
  • Come alimentos bajos en grasas saturadas (ej, ensaladas, pollo, pescado, bife sin grasa, vegetales, leche descremada, etc).
  • Evite el consumo de carbohidratos, como pan y azúcares.
  • Realice actividad física con regularidad.
  • Aumente el consumo de fibra.

La diabetes aún no se cura. Si ya tienes esta enfermedad aprende a controlarla para evitar que las concentraciones altas de glucosa en la sangre provoquen complicaciones en ojos, riñones, nervios, pies, dientes y encías.

La diabetes mellitus es un trastorno serio que requiere control y orden en todas las áreas de la vida. Las personas con diabetes que llevan a cabo una reestructura de hábitos adquieren junto a su familia una vida más saludable, evitan y retardan complicaciones.

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